En 2025, República Dominicana lanzó el Pacto Nacional por la Seguridad Vial, una iniciativa respaldada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y firmada por 121 entidades, con el objetivo de reducir en un 15 % anual las muertes por accidentes de tránsito hasta alcanzar una disminución del 50 % para 2030.
El país enfrenta una grave crisis de seguridad vial, con más de 3.000 muertes anuales, siendo la segunda nación de América Latina con mayor tasa de mortalidad por accidentes de tránsito.
En 2024, se registraron 3.114 fallecimientos, lo que equivale a aproximadamente ocho muertes diarias.
Entre las medidas implementadas se incluyen el aumento y endurecimiento de las multas, la activación de un sistema de puntos en las licencias de conducir, la reactivación de la prueba de alcoholímetro y la firma de convenios tecnológicos, como el de la aplicación de navegación Waze, para mejorar la asistencia vial.
Además, se ha lanzado la campaña «Una moto, un casco» para promover el uso obligatorio de cascos homologados y certificados, ya que los motociclistas representan el 68 % de las víctimas mortales de los accidentes.
La educación vial también es un pilar del plan, con la incorporación obligatoria de esta materia en el currículo escolar desde enero de 2025, aunque su implementación aún está pendiente debido a la falta de diseño de materiales didácticos.
Estas acciones buscan transformar la cultura de tránsito en el país y reducir significativamente las muertes por accidentes de tránsito.

