El 17 de octubre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelensky, en la Casa Blanca. Durante el encuentro, Zelensky solicitó el suministro de misiles de crucero Tomahawk para Ucrania, pero Trump expresó reservas, citando preocupaciones sobre la posible escalada del conflicto y la necesidad de preservar los suministros militares de EE. UU. Trump también manifestó su esperanza de que la guerra pueda concluir sin la necesidad de tales armas.
Esta reunión se produjo tras una llamada telefónica entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, en la que Putin advirtió que el suministro de misiles a Ucrania podría perjudicar las relaciones entre EE. UU. y Rusia. Trump, al parecer, adoptó un tono más conciliador tras la advertencia de Putin, sugiriendo que el asunto se abordaría por la vía diplomática . Además, Trump anunció planes para una nueva cumbre con Putin en Budapest, prevista para dentro de dos semanas, con el objetivo de poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Por su parte, Zelensky expresó su esperanza de que los recientes avances en los esfuerzos de paz en Oriente Medio puedan inspirar un impulso hacia el fin de la guerra en Ucrania.

