El 19 de octubre de 2025, el Museo del Louvre en París fue escenario de un audaz robo en el que cuatro ladrones sustrajeron nueve piezas de joyería histórica, incluyendo la corona de la emperatriz Eugenia. El atraco, que duró apenas siete minutos, se llevó a cabo en la Galería de Apolo durante el horario de apertura del museo. Los delincuentes utilizaron un montacargas para acceder al museo y emplearon motosierras para romper las vitrinas de exhibición. La corona de la emperatriz Eugenia fue encontrada posteriormente cerca del museo, aunque dañada. Las otras ocho piezas permanecen desaparecidas y se teme que hayan sido desmanteladas o fundidas, lo que dificultaría su recuperación.
Las autoridades francesas han desplegado a más de 60 investigadores para localizar a los responsables del robo. Se están analizando imágenes de cámaras de seguridad, huellas y rastros digitales, y se ha solicitado la colaboración de Interpol ante la posibilidad de que las joyas ya hayan sido sacadas del país. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha declarado que el robo ha puesto en evidencia fallos en la seguridad del museo y ha prometido una revisión exhaustiva de las medidas de protección en todos los museos nacionales.
Este incidente ha generado una ola de indignación en Francia y ha reavivado el debate sobre la protección del patrimonio cultural. Diversos sectores políticos y culturales han exigido responsabilidades y mejoras en la seguridad de los museos. Mientras tanto, el Museo del Louvre permanece cerrado temporalmente para facilitar las investigaciones y reforzar sus sistemas de seguridad.

