Productores de maíz en México han intensificado sus reclamos al Gobierno federal para que se establezca un precio de garantía justo que cubra los costos de producción y garantice la rentabilidad del cultivo. Los agricultores solicitan que el precio se fije en 7,200 pesos por tonelada, argumentando que los bajos precios actuales los han llevado a una situación económica insostenible.
Ante la falta de respuesta de las autoridades, los campesinos han advertido que podrían realizar bloqueos de carreteras y casetas en distintos estados como medida de presión. También han señalado que sus movilizaciones continuarán hasta que el Gobierno atienda sus demandas y ofrezca una solución concreta al problema del mercado del maíz, del que dependen miles de familias rurales.

